La filosofía primordial del Centro consiste en dar una enseñanza al alumno lo mas independizada posible del resto de los compañeros que configuran cada grupo, intentando siempre que el grupo sea lo más homogéneo posible para poder sacar mayor rendimiento a la clase. No es tan importante terminar el curso con una calificación final buena, como hacerlo con una mayor comprensión de la música y un sentimiento de haber logrado hacer algo efectivo en ella y con la sensación, además, de haber disfrutado haciéndolo. Conseguir la desinhibición del alumno a la hora de cantar, aunque en un principio lo haga mal, o de tocar un instrumento ante el público.
Fomentar en el alumno un amor por la música, tanto si es oficial o no, tanto si se pretende ser un profesional de ella o simplemente un aficionado, consiguiendo que forme una parte importante de su vida, que cuando el niño deje de ser niño, necesite ir a conciertos, tocar el instrumento que en su infancia estudió, hablar de música en sus tertulias, escuchar música en casa, hacer que sus hijos estudien y amen la música.
Concluiríamos lo expuesto en unos breves puntos:
- Formar al alumno como aficionado a la música y que pueda acometer con garantías a estudios profesionales.
- No descuidar la formación humana integral del alumnado.
- Adaptar el método a las necesidades de cada alumno.
- Desarrollar al máximo sus capacidades musicales.
- Conseguir que el estudio suponga un disfrute de la música
- Conseguir la desinhibición al interpretar ante público.